Los trabajos tienen como finalidad la recuperación de los restos de las personas fallecidas que se encuentran inhumados en la fosa común, con el fin de practicar diversas pruebas periciales contenidas en el Protocolo para el Tratamiento de Identificación Forense, aplicando estándares nacionales e internacionales de la materia, y atendiendo las recomendaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.


Los objetivos particulares del proceso son la identificación de los cuerpos recuperados de la fosa común y su resguardo individualizado, en tanto se establece su identidad y se entregan a sus familiares.



Grupos de familiares y colectivos han sido invitados a participar en calidad de observadores, quienes son informados del proceso.
