Roberto Lee estuvo como invitado en la presentación de un libro y esto respondio

Hace unos días estuve como invitado en la presentación del libro

“La recuperación del Estado de bienestar, un proceso de ¿Transformación?”.

Me tocó exponer un tema que conecta directo con la realidad de nuestra gente:cómo construir un Estado que sí cuide, sí responda y sí esté del lado de su gente.

Les dejo el mensaje que compartí en mi participación:

Dr Jose Manuel Ortega Herrera le agradezco la invitación para comentar este libro,una obra que no solo sistematiza debates académicos, sino que interpela directamente la ruta de desarrollo de nuestro país.

Este volumen es una contribución necesaria

en un momento en que México enfrenta decisiones estructurales …

sobre su modelo económico, su política industrial y su relación con el medio ambiente. No es un libro de diagnósticos superficiales; es un ejercicio de reflexión crítica sobre las tensiones entre crecimiento,

equidad y sustentabilidad.

Aprovechando que estamos en la casa de los industriales

y debido a la relevancia de la industria automotriz para Matamoros

decidi analizar y compartir con ustedes el capítulo titulado

“México centro productivo de la Industria Automotriz: implicaciones ecológicas y económicas”, de la Mtra. Valeria Raquel García Aguirre.

El punto de partida del capítulo es claro y contundente: México se ha consolidado como un nodo estratégico dentro de la cadena global

de valor automotriz, profundamente integrado, al mercado norteamericano

bajo el marco del T-MEC.

Nuestra ubicación geográfica, nuestra capacidad manufacturera y nuestra integración comercial han posicionado al país como uno de los principales productores de vehículos a nivel mundial. Sin embargo, la autora no se queda en la narrativa triunfalista del crecimiento industrial.

Plantea una pregunta incómoda, pero indispensable ¿a qué costo hemos construido este posicionamiento? El capítulo demuestra que el modelo automotriz mexicano ha generado externalidades ambientales significativas:

un uso intensivo de agua y energía, mayores emisiones contaminantes,

presión sobre ecosistemas locales y una dependencia persistente de fuentes fósiles de energía.

Al mismo tiempo, evidencia que los beneficios económicos

no siempre se han traducido en bienestar territorial equilibrado ni en una política industrial con visión de largo plazo.

La aportación central del texto es, por tanto, estratégica

México necesita transitar de un modelo basado en la competitividad por costos hacia un modelo de competitividad por innovación, sustentabilidad y valor agregado.

No se trata de abandonar la industria automotriz, sino de transformarla mediante una política industrial moderna, regulaciones ambientales más robustas y una transición energética ordenada.

Este análisis desde mi optica tiene profundas implicaciones para Tamaulipas y, de manera particular, para Matamoros. Tamaulipas es un territorio clave dentro de la geografía productiva de Norteamérica. Nuestra frontera con Texas,nuestros puertos y. nuestra tradición manufacturera

nos colocan en una posición privilegiada dentro de las redes logísticas y productivas del sector automotriz y de autopartes. Matamoros, en específico, ha sido históricamente una ciudad industrial, resiliente y trabajadora.

Es aquí donde se materializan tanto las oportunidades como las contradicciones del modelo automotriz que se analiza en el libro.

A la luz de este capítulo, debemos reconocer que las oportunidades industriales de Matamoros chocan hoy con limitaciones estructurales

que no podemos seguir ignorando.

No podemos aspirar a ser un nodo estratégico de la industria automotriz

si mantenemos una gobernanza municipal rezagada, con una planeación industrial fragmentada y sin una estrategia clara de largo plazo

para la atracción de inversión de alto valor.

El gobierno municipal ha privilegiado la administración del día a día

por encima de una visión de desarrollo estructural,

dejando a Matamoros sin una política industrial articulada,

sin una agenda ambiental sólida y sin una verdadera estrategia de competitividad fronteriza.

Pero el reto va más allá de la política industrial: necesitamos replantear nuestra propia dinámica económica como ciudad. Matamoros no puede seguir concibiendo su desarrollo únicamente desde la lógica de la maquila o la inversión coyuntural.

Debemos transitar hacia un modelo de ciudad productiva,

innovadora y sostenible, donde la generación de valor esté ligada

al talento, la tecnologíay la calidad de vida de nuestra gente.

A esto se suma un tema ineludible: la seguridad.

Ningún proyecto de desarrollo industrial puede prosperar plenamente

en un entorno donde persisten la extorsión, la incertidumbre

y la percepción de riesgo para empresarios, trabajadores y familias.

La competitividad no se construye solo con parques industriales y estímulos fiscales; se construye con un Estado local capaz

de garantizar el orden, la legalidad y la tranquilidad de su gente.

Por ello, el replanteamiento de nuestra dinámica economical

debe ir de la mano… con inversión decidida en tres pilares fundamentales:

• Educación, porque el futuro de la industria automotriz

será intensivo en conocimiento, automatización y electromovilidad,

y Matamoros necesita formar el talento

que pueda competir en ese nuevo escenario.

• Desarrollo Social, porque una ciudad atractiva para la inversión

también debe ser una ciudad digna para vivir, con espacios públicos, cultura

y bienestar para sus familias.

• Seguridad, porque sin paz social y Estado de derecho no hay inversión sostenible ni desarrollo duradero.

Matamoros necesita, entonces, un cambio de enfoque: pasar de una lógica reactiva a una lógica estratégica, donde desarrollo económico, formación de capital humano y seguridad avancen de manera integrada.

La industria automotriz del futuro no llegará

solo por nuestra ubicación geográfica; llegará… si demostramos que somos una ciudad confiable, bien gobernada y con instituciones fuertes.

Sin embargo —y aquí quiero ser claro— esta crítica no es un juicio condenatorio, sino un llamado a la acción.

Precisamente porque Matamoros tiene un enorme potencial,

es que debemos exigir más de nuestras autoridades y de nosotros mismos como sociedad.

Si logramos articular una nueva política industrial local,

fortalecer la educación… la formación técnica, y construir una estrategia integral de seguridad con coordinación entre niveles de gobierno,

Matamoros puede dejar de ser un eslabón periférico y convertirse en un centro estratégico de la industria automotriz del noreste de Mexico

y de Norteamérica.

El capítulo que hoy comentamos nos recuerda ….que el desarrollo no es automático: se diseña, se gobierna y se defiende.

El futuro de Matamoros dependerá de nuestra capacidad …para transformar

crítica en propuesta, y oportunidad en realidad.

Con visión, liderazgo y compromiso con nuestra gente y nuestro territorio,

Matamoros puede —y debe— ocupar el lugar que le corresponde

en el mapa industrial del país.

Muchas gracias.

Publicado por laopiniondematamoros

Soy Reportero Con más de 15 años de estar laborando en diferentes medios de comunicación.

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