Tuve la oportunidad de acompañar a una generación muy especial. Fueron solamente 7 alumnos, pero el tamaño de una escuela nunca define la grandeza de sus sueños.
Para mí es muy importante acompañar a las y los niños de nuestros ejidos, pues no tengo dudas que de entre ellos saldrán los futuros médicos, maestros e ingenieros que moldearán el futuro de nuestro Tamaulipas.
Muchas felicidades, ahijados. Nunca dejen de soñar en grande, de echarle ganas y de creer en ustedes mismos. El éxito no depende de dónde empiezas, sino de la determinación con la que decides avanzar. ![]()
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